Breverías, Page 2

fracir

Que se sepa…

El aforismo clásico es una sentencia moralista, un consejo doctrinal. Huevada. Mis aforismos son de otra laya. Cuando una idea se me achispa practico el acoso textual hasta convertirla en un aforismo, que en los ochenta bauticé y registré como Brevería. 

En realidad, ya creaba y difundía breverías en programas radiofónicos de humor político en los años 60-70 del siglo pasado en Bolivia. En México escribí casi un millar para periódicos y revistas. Edité algunos centenares en dos libros, en México y en mi patria. 

Y ya tengo otros dos libros de breverías listos para su publicación y venta, a sabiendas de que los únicos animales que comen de sus libros son los rumiantes.