Esto es nuevo

Vueltas y revueltas del plagio

Pero de plagios mayores y más importantes está repleta la historia de la gran literatura universal.

La Razón (Edición Impresa) / Jorge Mansilla Torres *

Ya está otra feria del libro venteando la atmósfera que respiran autores y lectores en el interés de vender y comprar. Como un rito comercial inconmutable, la editorial jesuita Verbo Divino exhibirá en sus estantes la versión plagiada de mi libro Arriesgar el pellejo (Edit. Urquizo 1983) en un texto mañosamente titulado Arriesgando el pellejo, con la autoría de Francisco Dardichón.

Denuncié ese atraco aquí mismo, en este diario, en 2014, y nadie se dio por aludido (ni el autor trucho ni la editorial). El Servicio Nacional de Propiedad Intelectual (Senapi) ni se amoscó. Solo el tata Albó me gritoneó en la feria del libro de La Paz hace dos años. “¡Te equivocaste!”, me alzó la voz como si yo fuese su feligrés por haber acusado “al buen Dardi”. Ese episodio olvidable, porque hubo violencia verbal de ambos lados y ante decenas de testigos, paseantes de la feria, lo describí de pasadita en otro de mis escritos quincenales en La Razón el 2016.

Pero de plagios mayores y más importantes está repleta la historia de la gran literatura universal. Nada que ver con mi bronca parroquial con los curas y sus modos de ganarse indulgencias con las virtudes ajenas. Un analista acucioso y valiente, como fue don Humberto Vázquez Machicado, publicó un estudio descarnado de las marrullerías de escritores consagrados que, en la realidad, fueron vulgares rateros del esfuerzo y talento de otros escritores, pobres y sin fama.

Dicho autor boliviano reflotó, por ejemplo, las falsedades de Alejandro Dumas (padre) en su obra Los Tres Mosqueteros, plagio vil de un escrito de Courtil de Sandrao; de Eugenio Sué, quien vació un texto de Miguel Masson para su libro El Judío Errante. Alejando Dumas (hijo) se jaló en su obra La Dama de las Camelias un libro de Hipólito Auger. El admirado Gustav Flaubert se tiró un escrito de Paul Hotman para componer Salambó… Y así, muchos escritores clásicos fusilándose (como llaman los mexicanos al plagio vil) los trabajos de autores sin renombre o urgidos de dinero, maravillosos creadores de argumentos literarios, sin editor ni medios económicos a mano.

En su libro Los plagios de Pazos Kanki y de otros grandes escritores (Edit. Urquizo, 1991), que me regaló mi amigo el periodista Roberto Cuevas Ramírez, don Humberto Vázquez se muestra como un censor tronante de las trampas literarias que para ganar fama urdió Vicente Pazos Kanki, uno de los más importantes intelectuales anticolonialistas en el albor de la República de Bolivia.

Escritor, polemista, periodista, revolucionario, sacerdote, abogado; el altoperuano nacido en Ilabaya (La Paz) en 1779 se fue de aquí antes de cumplir 30 años y no regresó más. Tuvo una fulgurante vida política e intelectual en Argentina, España, Gran Bretaña y Estados Unidos, donde por un pelito (un voto) no fue elegido primer gobernador de las recién fundadas Floridas, hoy conocidas como Miami. No se sabe dónde ni cuándo murió. Lo último que se supo de él fue en 1852-53.

Los escritos de Pazos Kanki, a lo largo de casi 20 años, dice don Humberto, son copias de textos consagrados, entre otros, del Conde de Martignac, el gran estadista francés y otros célebres de la época. Aquel exclérigo, porque se hizo de esposa, se consagró a plagiar y plagiar sin necesidad aparente, porque tenía talento y visión para redactar textos políticos y, qué caray, porque al hacerlo tampoco ganó un centavo. Una vez que intervine en la Escuela de Escritores de la Sogem de México en una mesa redonda sobre el plagio, hablé incidentalmente de los raros afanes de Vicente Pazos Kanki. No faltó el crítico mordaz, Raúl Prieto, alias Nikito Nipongo, maestro del sarcasmo, que coronó mi charla con un comentario que me descuadró jocosamente: ¡Ah, dijo, ese don Vicente Plagios Kanki!

* es periodista

ME RETA LA RETAMA

 

Era La Paz ciudad de la retama

que brotaba floral en cualquier lado,

en el jardín humilde o en El Prado.

las paredes se orlaban con su rama.

Una infusión relaja la migraña,

ayuda al corazón en su trabajo

de sostener el paso calle abajo

o cuesta arriba en la ladera huraña.

Qué ingratitud con la flor amarilla,

que el habitante de la adusta villa

vuelva al amor por la sencilla dama,

igual que la memoria reprendida

porque te quise ayer y se me olvida…

¡Era la Paz ciudad de la retama!

Illimanifiesto

 

Rollo tuitivo con 20 acepciones illimanezcas  en homenaje a la illimagnífica

Ciudad de La Paz  que celebra otro año de su fundación.

 

1.-    Illimanieve:  altar mayor de la albura andina.

2.-    Illimanifestante:  el discorde en concordia con la libertad.

3.-    Illimanía:  fanática de que la vean de donde sea y a cualquier hora.

4.-    Illimaniatado: parece un puño con la muñeca amarrada bajo tierra.

5.-    Illimanija:  manubrio para el control rotatorio del teleférico.

6.-    Illimaniobra:  eje de los ardides para esquivar los trances de la vida.

7.-    Illimaniquí:  modelo para pintores de sombrero de 3 picos o barco de 3 velas.

8.-    Illimanirroto: incitador del dispendio para orlar fiestas  del Gran Poder.

9.-    Illimanivela:  palanca de amores y pareceres en las laderas.

10.-  Illimanivea: depósito de la cremita con que se hermosean las ch’utas.

11.-  Illimaní y mandarinas en  familia,  los domingos por la tarde.

12.-  Illimaniqueo: rector del criterio urbano dual para el bien o el mal.

13.-  Illimanicomio:  asilo de locos mejor conocido como Ciudad Maravilla.

14.-  Illimanicuro: pulidor de manos y afilador de uñas

15.-  Illimanito:  expresión de la efusión mexicana  con abrazo incluido.

16.-  Illimanierismo:  faro de la afectación vecinal pequeñoburguesa.

17.-  Illimaniluvio: baño de manos de honorables cívicos Pilatos.

18.-  Illimanilla:  guardián de los grilletes matrimoniales.

19.-  Illimanido:  tema sobado de cuecas, poesías y tangos.

20.-  Illimanipulador:  lider alaraco que maneja ideas y gente en su beneficio.

 

Cantata al mar (II)

1.- Dice el Agente en La Haya:

Bolivia no tendrá paz 

mientras sufra las tenazas 

de mediterraneidad.

Dice la gente que haya 

algún tribunal capaz 

de ver que los bolivianos

aspiran al bien y al mar.

Dice el Agente: Bolivia 

presentó un SOS en La Haya, 

un reclamo de justicia,

pero, pues, Chile soslaya.

Dice la gente: Tratados 

que se burlan del honor 

deben dejarse de lado. 

¡Que chille Chile, señor!

 

2.- Boliviano enclaustrado 

como en pecado mortal, 

no canto al Crucificado 

sino al que anduvo en el mar.

No al que habla en el desierto, 

al que sangra, muere y ya. 

Al otro que hace alimento 

del imposible maná, 

al que resucita muertos, 

al que multiplica el pan, 

al que nos lleva a buen puerto… 

¡al Cristo del  Litoral!

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Nombres, nombres

Las pifias que doriamente comete don Samuel con sus tuiters le están
generando réditos  en el olimpo del sarcasmo y la burla. El empresario del
cemento puede ganar por sus mentiras el apodo de Capo del Cemiento. Su
último traspié fue dar por fallecido a Filipo Escobar, siendo que el
dirigente estaba vivito y fumando. En aquel tuit,  Samuel, el Samuellulla,
aseveró que su  fallecido de turno  fue en vida el gran promotor del  No
contra Evo,  olvidando que el Filipo también combatió trotskamente a Siles
Zuazo y al general Torres.  El Filipollas.  Doria Medina, el  patrón cemientero,   es autor
de otros épicos tuits que podrían ameritar que la gente  acabe llamándolo
Doria Mentira.

En el otro lado de ese mundo de falsedades, donde ni la muerte es verdad,
están los que persisten en el  canto rebelde, los indómitos héroes de la
resistencia antimperialista. Militantes de la palabra revolucionaria
embanderada en la copla  popular, seis entidades musicales se presentaron
el pasado martes 1 de septiembre en Cochabamba. Digo entidades como decir
identidades, grupos y solistas de ejemplar trayectoria en eso del canto
nuevo. Nombro a César Junaro, Negro y blanco,  Marco Lavayen, Raúl
Ibarnegaray,  Estela Rivera y el grupo Aysana con Julio Alberto Mercado.

De la  epopéyica “Pintame Bolivia”, de Benitez y Ramirez,  hasta una
estremecedora  apelación de Ibarnegaray  a México por los 43 normalistas
desaparecidos en Ayotzinapa, pasando por el primer homenaje poetizado a
Marcelo Quiroga  cantado junaramente,  “A pesar de la ira”,  y el
cuestionante “Que pasa pues mamay” de Lavayen,  los artistas congregados en
el teatro Adela Zamudio  dieron fe de las luchas que se dan al sistema
dominante y sus oprobiosas maneras de  nublar el luminoso destino de las
mayorías que somos.

Y en esta colección de nombres destaco el trabajo de un insomne de la
justeza patrimonial de los bolivianos. El periodista Roberto Cuevas Ramírez.

 

 

Miercolesmente / JORGE MANSILLA TORRES-

Fidel, los 90 de su no venta

Cumple Fidel, camino al horizonte,
nueve decenios de victoria en vida;
logros y espacios de la lucha digna
en la no  venta de la patria al Norte.

 

No venta ni hipoteca de la dote
que el socialismo guarda para el pueblo
que elige Patria o Muerte en el extremo
de los judas denarios de Iscariote.

 

Por Fidel aprendimos que el mercado
capitalista es cruel y denigrante
del Estado que acepta ser su esclavo.

 

Fidel y su no venta de objetivos
y menos de principios… ¡Comandante
de dos rotundos siglos combativos!

 

* Publicado en La Jornada de México, 13 de agosto 2016

Do re mi da sol Si la la

1.- Agua dulce del Silala, agua salada del mar. Ay de mi patria asaltada  en su propia vecindad. //  Baja el agua del Silala con su tamaño caudal,  diez  mil litros por minuto desde hace un siglo y más.
Estrellas del cielo, que no he de contar, si tengo el desvelo para recordar.

 

2.-  Vertientes en pedregales, aguas para alimentar a las ciudades cautivas de aquel nuestro Litoral. // Antofagasta, Calama, Mejillones bajo el sol consagrado en Atacama. De cierto yo vengo y voy.
Que sigan bebiendo, no he de decir no, pero que nos paguen el  H2O.

 

3.-   Manantiales potosinos,  oasis para alumbrar, ojos de agua humedecidos por la nostalgia del mar. //  Allá abajo al suroeste deriva el agua vital, ahí donde dice Quetena,  en su curso natural.
El agua bendita se vende también a empresas  mineras que cotizan bien.

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