CARNAVALIMPIO

Memorial de la Entrada *

¿Qué pasa si el espíritu del Ande se cansa del silencio y de su tedio?  Pasa que el pueblo sale a la avenida,  limpia la sangre de los atropellos y convoca a sus ancestros para la Entrada. Pasa que las penas  pierden su orientación y mala vibra. Pasa que el pueblo es cóndor,  toro,  diablo  en su ajayu feliz… ¡Al país bravo  se le salen los sueños por la Entrada!

 

En cada Entrada ejercemos el duende, la máscara esencial, la  coreografía rediviva en el alma.  El Carnaval de Oruro, la Urkupiña,  Señor del Gran Poder, Virgen de Guadasucre (sic), de la Asunta, Entrada del Ch’utillo, los Chunchos de Tarija, Chope Piesta del Beni, Carnaval de los Cambas y sus precas, Taquipayanacus de La Llajta, Hiska Anata ch´ucuta y la memoria de la comparsa de Los Olvidados. Fechas  a devoción del alter ego  que heredamos del mito y de la historia.

 

Nos baila el Diablo, viejo dios disperso  en su propia inocencia. Salta el Toba  con el favor del aire y el Kullawa, tejedor  que va hilando, wapu bailando.  El Kallawaya echa salud  y  suerte en la whipala aymara.  Se nos  pierde la edad en el Aukiauki. Danzamos con el sol y con la nieve  del Llamero tenaz y compulsivo… Somos bajo el disfraz el testimonio,  el hálito del pueblo siempre vivo.

 

Encadenados  vamos cuesta arriba  con los Morenos y al revés de  la brisa, detrás de los Surisicuris.  En la reyerta somos  los Potolos y el Tincu potosino en guerra con su destino. Somos los Negritos  que tundiquean  junto a los Kusillos, también la Wacawaca que libera al toro de la sangre en  el ruedo.

 

Somos el Pújllay y el Salay de los sureños; montera, coraza y espuelas del Tarabuqueño. Tuntuna del café y Saya afroyungueña,  la naranja dulzona. Y somos  el Pepino de la voz chillona. ¡Ay, la danza del mar que no tenemos!

El Caporal se unce a la utopía de libertad y poder,  aunque los Doctorcitos, en su ironía, den tres pasos atrás en son de burla.  En ninguna parte de la Tierra hay lo que en Bolivia, nueve Entradas universitarias. Miles de alumnos demuestran  que la danza es el cuerpo que piensa. Patria en la unidiversidad  y su honda ciencia.

Tiempo de corsos, comparsas y convites. Mañana es Jueves de Comadres en Tarija y el Sábado la macro Entrada de Oruro para el mundo. Viene el Martes de Ch´alla  sobre los bienes que  hemos adquirido,  como el amor de plazo no vencido.

 

Ochenta bandas de sonoro bronce  compiten con el tono ancestral  de los Sicuris, Tarkas y Wakatokoris, inventores del  viento. Todo es enigma en la avenida absorta. Y de tanto pensar en estas cosas  me baila el pensamiento cuando  pienso.

 

* Publicado por La Razón, La Paz, Bolivia, el miércoles 22 de febrero de 2017

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